Jessie Rogers se convirtió en una auténtica estrella del porno debido a la ferocidad y salvajismo que mostraba en muchas de sus escenas. Ahora que ha vuelto tras diez años en el retiro, quiere seguir demostrando que no ha perdido habilidades en el arte de la doble penetración (dp). Y lo hace con estilo, permitiendo que dos mandingos bien dotados la empalen sin piedad.