La colombiana Leela Moon sueña algún día con ser una cantante famosa y de éxito. Para conseguir su sueño, decide contratar a una jovencita experta en clases de canto. Una hermosa venezolana llamada Min Galilea. Leela no podía imaginarse que pocos minutos después del comienzo de su primera clase, se encontraría sobre la cama, con las piernas abiertas y frotando su coño contra el de su joven profesora. La clase de canto se convierte finalmente en una clase de gemidos. Pero seguro que eso, también ayuda a relajar las cuerdas vocales.