Noches como la que disfruta este tipo son uno de los motivos por los que merece la pena estar vivo. Disfrutar de la compañía de dos espectaculares mujeres brasileñas al lado de una piscina es algo que muy pocos pueden experimentar. ¿Cuántos de vosotros pagaríais por pasar una noche así junto a Fabiane Thompson y Princyany Carvalho?