Cuando Tanya Tate está disgustada por haber recibido los papeles del divorcio de su ex marido, su hija Karla Kush, la tranquiliza diciéndole que todo irá bien y que lo superarán. Karla le hace saber que le gusta tener a su mamá para ella sola con papá se ha ido, y que ella va a cuidar de ella con toda su pasión.