Blaze Rager tiene un nuevo compañero de piso, un hombre negro, musculoso y con la polla más gorda y larga que cualquier jovencita podría soñar. La actriz amateur argentina nunca había estado con un negro entre sus sábanas, pero era una de las fantasías que le quedaban por cumplir, así que en cuanto el semental está en la ducha, ella aprovecha para quitarle la toalla y comenzar a chuparle la pija. La acción se trasladará pronto a la cama, donde ambos follarán como auténticos perros en celo.