Una adorable jovencita holandesa acude a casa de un famoso fotógrafo erótico. Lo que Taylor Sands no sabía era que este tipo también trabaja en el mundo del porno. Muy pronto se dará cuenta de que la sesión de fotos escondía unas oscuras intenciones. Pero a ella le encanta el sexo anal y siempre está dispuesta a aprovechar cada oportunidad que se le presente.