La guapa y sexy colombiana Salomé Gil llega a casa muy cansada del trabajo. Su primo Aldo le ofrece un reconfortante masaje de pies, a lo que ella no se puede negar. Él jovencito aprovecha para llevar sus manos más allá de los pies, llegando a las piernas y muslos de Salomé. Poco a poco, ella comienza a excitarse y el masaje termina con final feliz.