Con el paso de los años, el culo de Monica Santhiago ha ido ganando carne, tamaño y por supuesto espectacularidad. Personalmente me encantaría enterrar la cara entre ese par de nalgas, pero eso no es algo que le guste demasiado a esta milf brasileña. No, lo que a ella le gusta es que un mandingo de enorme polla le rompa el culo y se lo destruya sin compasión. Ni yo ni ninguno de vosotros puede ofrecerle eso. Lo siento, muchachos.